Me gusta escribir. Aunque ahora ya no lo hago pues decidí de nuevo comunicarme no por la palabra sino por la música, durante 1998 hasta el 2001 escribí bastante. Cuentos, críticas si así se pueden llamar, artículos basados en lo que veía afuera en las calles a través de mi trabajo en la Fundación Arnoldo Schwimmer..
Esta pequeña selección que aquí presento fue publicada en los diarios de Cochabamba o eran insertados en foros, principalmente en Tierra Lejana del periodista Hernán Maldonado.
He incluído un par de escritos del Perro del Hortelano, aquél malandrín que apareció y desapareció rápidamente. Lapidario, crítico mordaz, ácido, irreverente.
Algunos amigos nunca supieron que ese bicho era yo. Pensaban que era “un viejito anarquista que vivía en Europa”. Vaya sorpresa al enterarse que era la pianista que a veces lanzaba al aire sus cuentos y noticias desde Cochabamba sobre el acontecer nacional especialmente en las áreas de educación, cultura y política y que podía volverse de pronto en un verdadero Perro del Hortelano.
Que disfruten.